sábado, 20 de diciembre de 2008

SE EQUIVOCÓ LA PALOMA. SE EQUIVOCABA.




La mirada de los siglos
Autora. Amelia Díez Cuesta www.momgallery.com






¿Quién ha atacado a la Academia de Cine? ¿Contra quién disparaba que se equivocó? ¿No saben que la verdad surge de la equivocación?. La equivocación no es el error, la equivocación es tomar una persona o cosa por otra, mientras que el error es un concepto equivocado o juicio falso. ¿Con quién nos han equivocado?
La verdad caza al error por el cuello en la equivocación, el error huye del engaño y es alcanzado por la equivocación.
La verdad habla, pero no dice la verdad, sólo desencadena la cadena, y con “Mi única familia” se ha desencadenado la cadena del cine.
Querer ser como el cine norteamericano sólo ha acarreado al cine español los defectos de lo académico: la tiranía (las cosas del cine deben ser “así”), la técnica de la exclusión, del exterminio. La enfermedad, lo nuevo, lo singular, lo que abre camino ha de ser “desaparecido”,
La función, el puesto de trabajo, es de la empresa o institución que se trate, y determina que el que lo ocupa sea un trabajador. Pero, cuando se ocupa pueden ocurrir muchas cosas, entre otras, puede ser que el representante crea ser la institución, con lo cual impondrá sus modos y modales, su ideología, sus gustos estéticos, su moral, sus opiniones acerca de los creadores y acerca de las creaciones.
La directora anterior se ocupaba del cine y de los cineastas, el director actual se ocupa de la burocracia legal, ni siquiera de hacer una burocracia que no ponga obstáculos a las directoras ni a los directores, como señala Diego Galán en Cámara oculta, sino de una burocracia de defensa.
El cine español no es el cine norteamericano, ni lo necesita, se tiene que parecer al cine, tiene que permitírsele que circule dentro de los circuitos de circulación y si quiere circular como el cine norteamericano tendrá que hacerse norteamericano. Así lo han hecho algunos, recordemos a Penélope Cruz y Antonio Banderas .
El cine norteamericano es una industria capitalista, el cine español se mueve como los señores de la guerra, de una manera feudal.
Cuando se sabe más de defensa legal que de cine, quiere decir que se hace un cine legalista y como ocurre cuando se hace una medicina legalista, se deja de hacer medicina, se deja de hacer cine. Cuando las exigencias son burocráticas y no artísticas, los errores se denominan administrativos y no injusticias.
El cine, como sublimación, es una satisfacción que no pide nada a nadie, por eso que a “Mi única familia”, le ha tocado ser ese interior excluido, que está así excluido en el interior, siendo esta exterioridad íntima, esa extimidad , la que está de boca en boca y en el corazón del cine que se hace.

6 comentarios:

A las 21 de diciembre de 2008, 14:04 , Blogger Claire Deloupy ha dicho...

Gracias Amelia por introducirnos en ese tema complejo.¿Quieres decir que "Mi única familia" está en el corazón mismo de la cuestión y que por eso no lo quieren ni ver, lo excluyen?

 
A las 21 de diciembre de 2008, 15:45 , Blogger Alejandra Menassa ha dicho...

Me ha parecido muy interesante eso de discernir entre el error y la equivocación, si fue una equivocación, señala alguna verdad, quizás la de que a los de la Academia poco les interesa el cine, si total, ya sabían a quienes les iban a dar el premio, ¿por qué molestarse en hacer el paripé para que pareciera que son legales?

 
A las 22 de diciembre de 2008, 1:08 , Blogger Amelia D.C. ha dicho...

Hola Claire, para mí está en el centro del cine que nace. Para hacerse una pregunta hay que tener la respuesta, por eso que en tu pregunta está la respuesta. Estoy de acuerdo contigo. Gracias por el comentario.

 
A las 22 de diciembre de 2008, 1:14 , Blogger Amelia D.C. ha dicho...

Hola Alejandra, a mí también me parece que los premios ya están dados antes de ser convocados Como vemos sólo son legales para defenderse no para legislar su trabajo. Sí, es una pena que las personas que trabajan para el cine tengan tan poco interés en que se haga cine. Gracias por el comentario.

 
A las 23 de diciembre de 2008, 15:29 , Blogger Pilar García Puerta ha dicho...

Se me ocurre que, en relación al tópico de que un libro supera una película (respecto a la misma obra), la película Mi Única Familia no da lugar a tal disyuntiva; lo que a mi entender viene a decir que, la belleza que acerca al espectador, no es algo que lo fascine, sino como el pan nuestro de cada día, eso que a todos nos nos pasa, pero con un desarrollo verdaderamente humano. Así que creo que, es inevitable que esta manera de hacer cine no quede en el silencio.

Felices fiestas y un abrazo a todos.

 
A las 24 de diciembre de 2008, 0:13 , Blogger Amelia D.C. ha dicho...

Hola Pilar, estoy de acuerdo en que la belleza se puede encontrar en los libros y en las películas, siempre y cuando la belleza no deje de ser una nueva belleza, nunca una forma de belleza que se repite sin diferencia.
Gracias por leer
Felices fiestas.

 

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